viernes, 17 de mayo de 2013

Gregory Porter.

Gregory Porter.


La autenticidad y la excelencia son valores claves y diferenciales que a muchos artistas se les suponen y muy pocos consiguen y mantienen a lo largo de sus carreras. No es de extrañar que el trompetista Wynton Marsalis haya definido al protagonista de este post “como un cantante fantástico”, que acapara portadas en las principales revistas especializadas como Down Beat y Jazz Times o que sea el cantante de jazz que más discos vende en la actualidad. Con tan sólo dos grabaciones discográficas como líder, la fama y el reconocimiento que ha conseguido corren más deprisa que la pólvora encendida. 

 En este post hablo por primera vez de Jazz en Be Gentleman y lo hago con una de las voces más espectaculares y uno de los trabajos más brillantes que últimamente he descubierto. Hablo de Gregory Porter, un vocalista y compositor norteamericano de jazz-soul, debutante en 2008 con "Water" por el que fue nominado a mejor álbum de jazz vocal en los Grammy y cuyo nuevo disco "Be Good" está siendo una referencia obligada para la crítica jazzística a nivel mundial. Es uno de esos cantautores que te deja huella desde que empiezas a escuchar "Painted On Canvas", el primer tema de su segundo disco, un trabajo extremadamente personal y cuyas referencias, por personalidad, estilo y compromiso en sus cuidadas letras, podría hacerte recordar a Curtis Mayfield, Bill Withers, Donny Hathaway o Al Green, desde el lado soul y, a Nat "King" Cole, desde su condición de cantante de jazz. 

 Broadway y sus musicales siempre han sido un gran trampolín para muchos cantantes de Jazz, y en el caso de Gregory una de sus primeras experiencias como profesional fue precisamente en uno de estos espectáculos "It Ain't Nothin But' The Blues". Es un cantante dotado de una poderosa voz, profunda y cálida, con un exquisito gusto en la interpretación, con un estilo profundamente impregnado del mejor soul y rhythm and blues, además de un compositor evocador y comprometido socialmente que construye una relación cercana con el oyente, ya sea con una conmovedora reflexión sobre una madre soltera o a favor de la lucha por la igualdad racial.   La voz de Porter se encuentra apoyada en unas cuidadas letras de las cuales es autor en su inmensa totalidad. Temas como el citado “Real Good Hands”, “The Way You Want To Live”, o el tema dedicado a su madre “Mother´s Song”, demuestran la habilidad para expresar y transmitir mensajes con realmente calado emocional. 



Un excelente trabajo que recomiendo, y que por cierto, tendremos la oportunidad de descubrir el próximo mes de Julio dentro de la exquisita programación del festival 'La Mar de Músicas' de Cartagena. Gregory Porte se convertirá, sino lo ha hecho ya, en una nueva estrella dentro del mundo del jazz vocal. La verdadera sensación del Jazz vocal en Estados Unidos.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Grace, la mano derecha de Vogue.

Grace, la mano derecha de Vogue. 


 Grace nació el 20 de abril de 1941 y fue una niña solitaria y enfermiza, allí metida en aquel hotel costero con poco encanto de Anglesey (Chelsea), rodeada de gente en la época de verano y absolutamente sola en un edificio que quedaba desierto en invierno sepultado por una persistente y fina lluvia. Pamela Rosalind Grace Coddington deseaba escapar de una de las dos ‘suertes’ que en ese lugar podía esperar: “Anglesey no brindaba muchas opciones: o acabas en una fábrica de relojes o de camarera”. Grace deja la isla a los 18 años, en 1959, para buscar fortuna en Londres con su amiga Angela.

 El trayecto que separa su infancia en aquella brumosa playa de Anglesey, al norte de Gales y su carrera hacia la cima de la industria de la moda, casi pudiendo tocar el cielo, es digna de escribir sus memorias, que por cierto, están a punto de salir al mercado pasado el verano. Su baza en la moda a sido siempre una asombrosa capacidad de transformación, física y profesional, y salta a la vista que su talento es mas visual que literario. Coddington asegura no haber leído más de dos libros en toda su vida.



Grace Coddington para Vidal Sasoon.
 Los años sesenta fueron para ella lo que siempre deseó. Recortó un cupón de la revista Vogue, que ya por aquel entonces era su favorita, y se apuntó a un curso de modelo de dos semanas por 25 guineas en la academia Cherry Marshall. “Ser modelo parecía el modo perfecto de fugarme a un mundo de riqueza y emoción, la oportunidad de viajar y encontrar personas interesantes (…). Además me encantaba ver ropa bonita en bonitas fotografías, y ahí soñaba con estar yo”. La recomendación de una amiga hizo que Grace cambiara su firma, ya que su tercer nombre ‘Grace’ era mas bonito que el primero.

 Los resultados de aquel casting para modelos empezaron a dar muy buenos resultados. Su capacidad innata para mutar, plasmada en geniales fotografías, su especial sensibilidad para detectar el talento y su increíble olfato para anticiparse a las modas comienzan a descubrir poco a poco a Grace su camino hacia el gigante de la industria.

 Empieza su carrera como modelo para fotografías. Posa para el gran Norman Parkinson y también trabaja para David Montgomery retratándola con el corte de pelo de cinco puntas que Vidal Sassoon creó para ella en 1965.

 Dicen que trata a sus amigos con el mismo cuidado y con la misma importancia que a aquella maleta que siempre debía llevar un maniquí, antes de existir estilistas ni maquilladores, con un par de zapatos negros y sujetador de relleno para ser contratada.

 En el último tramo de su carrera como modelo, Grace vive a caballo entre Londres y París. Su deslumbrante y prometedora carrera “justo cuando empezaba a tomar velocidad” se ve truncada por un accidente de tráfico que le corta del todo el párpado izquierdo en 1961. Cinco operaciones de cirugía la tuvieron apartada del negocio durante dos años. Cuando volvió, se inventó ese maquillaje espeso y negro alrededor de las cuencas. “A la gente le gustaba, aunque claramente era una forma de camuflaje, para disimular el estropicio”
Al final de la década vuelve a Londres y comienza a trabajar como estilista en la revista Vogue. Pero la reciente relación de Anna Wintour, directora desde hacía pocos meses de la revista y Grace, no dura mucho tiempo. Dos meses mas tarde en 1987 decide dejar la revista. Una oferta como directora de diseño en Calvin Klein y su relación con el peluquero Didier Malige – que vivía en Nueva York y es todavía su pareja– fueron los argumentos, aunque nunca ocultó diferencias creativas con Wintour. “Ella estaba mucho más interesada en lo sexy que yo”, dijo entonces. Wintour recibió la noticia el día de su 38º aniversario y admitió: “Hubiera preferido otro regalo de cumpleaños”. 

Anna y Grace. Desfile de Cavalli


 En Calvin Klein, Coddington comprendió cuánto echaba de menos las revistas. Cuando, un año después, Wintour accedió a la dirección de la edición estadounidense, Grace llamó para felicitarla y le preguntó a su asistente si creía que la dejaría volver. Anna la citó unas horas después, ese mismo viernes, y le dijo: “Empiezo el lunes. ¿Quieres empezar conmigo?. Entonces Grace Coddington se convierte oficialmente en la directora creativa de la revista.

 Estilista quijotesca y apasionada, es un testigo irreemplazable de la historia de la moda. “Uno de los aspectos de mi trabajo que más me interesan es darle a la gente algo con lo que soñar, igual que soñaba yo de pequeña mirando fotografías. Todavía tejo sueños y me inspiro en todo lo que puedo, buscando la parte romántica del mundo real, no del digital”.

lunes, 6 de mayo de 2013

La reina Janelle.

La reina Janelle.


 Su impactante presencia es inversamente proporcional a su pequeño tamaño. Un perfecto smoking combinado con impolutos calcetines blancos, zapato oxford y como guinda del pastel un tupé perfectamente peinado. Así se presentó Janelle Monáe el 19 de Junio del año 2011 en el Matadero de Madrid. Y yo en
primera fila con altísimas expectativas. Expectativas que cumplió con creces ya que lo recuerdo como uno de los mejores conciertos que he disfrutado.

 Nace en Kansas en el 83 y muy pronto su intención de convertirse en artista de musicales en Broadway hace que se marche a Nueva York para estudiar arte dramático en la Academia de Musicales y Dramáticos. Años después Monáe reconduce su trayectoria hacia la música convencida en que será la mejor opcion por sus aspiraciones, y no se equivoca. Con su mente en el proyecto Wondaland Arts Society se muda a Atlanta, donde se rodeará de grandes amigos y apoyos incondicionales en toda su carrera. Con la colaboración de Nate Wonder y Chuck Lightning funda definitivamente la Sociedad de Artes Wondaland.
En 2006, de la mano de Sean Combs y su discográfica Bad Boy Records, a quien conoce a través de Big Boy (Outkast) Monáe firma su primer contrato profesional llamado Metrópolis, concebido en principio como un álbum conceptual en cuatro partes, y ambientado en un álter ego, Cindy Mayweather, presente en una comunidad de androides. El concepto se inspiró en distintas obras, especialmente en la película alemana Metrópolis (Fritz Lang, 1927).

 Después de lanzar su primer EP, Metropolis: Suite I (The Chase) (2007) sólo a través de Internet y dada su poca repercusión, la discográfica convencida de la calidad del trabajo da una segunda oportunidad al EP y lo edita en formato físico un año después. Gracias a Metropolis: Suite I Janelle comienza a girar por festivales, telonea y finalmente es nominada muy merecidamente a un Grammy por su sencillo Many Moons. El videoclip, un short film brillante y frenético desde el minuto cero:

  
 El 18 de Mayo de 2009 revela el título de su nuevo trabajo en el que combina dos de las cuatro partes en las que se divide su proyecto, The ArchAndroid (Suites II and III), con una portada e imagen gráfica del disco increíble y con el que promete grabar un videoclip por cada tema creando así una película y novela gráfica basada en el álbum. Su primer single Tightrope copa las listas de éxito estadounidenses en pocos días, al igual que su segundo single Coldwar. Por cierto, el videoclip de este segundo sencillo es uno de los mas bonitos del disco, en el que un primer plano de Janelle durante 3:44 sobra para presentarnos una de las mejores canciones del disco. Ésta es la potentísima imagen de la señorita Monáe de la que os hablaba:


 Ahora promete repetir hazaña esta temporada con The electric Lady. Para ello comienza acompañándose por una de las reinas del soul contemporáneo Erykah Badu para un primer tema (que no single) llamado Q.U.E.E.N. Funk, afrobeat, soul orquestal, una bomba de fusión a punto de explotar en tus oídos con el poderío de las dos féminas más eclécticas y arriesgadas de la industria actual.

 Termino este post con el videoclip de este último tema y recomendándo no perder mucho de vista a esta chica porque con ella cuando menos te lo esperas salta una nueva gran sorpresa.